jueves, 16 de junio de 2016

PRIMER DESCUBRIMIENTO

El día en que una joven llegó al lugar en el momento preciso
Escuchar el testimonio de una anciana la llevó a encontrar una verdad sin buscarla

Observar lo que ocurre a nuestro alrededor nos hace descubrir muchas cosas, como la voz de alguien que quizás nunca fue escuchado. La anciana Justina Apaza le dio la verdad a Luciana, una a la que ella ni se acercaba, pero terminó por brindarle un nuevo concepto de lo que son los asilos. San Vicente de Paul no es como todos pensaban, ya que en vez de dar a las ancianas días felices les da una gran tristeza por el maltrato que sufren.

Un nuevo objetivo se presentaba para los estudiantes de periodismo, tendrían que buscar una realidad latente para luego plasmarla en un reportaje, Luciana no sabía cuál sería su tema pero sentía que debía ser algo que nos llame a la reflexión. Esa tarde recorrió muchas calles hasta que vio el conocido asilo San Vicente de Paul, se aventuró a inmiscuirse ahí, pero se encontró con la primera respuesta negativa, “Necesita un permiso para entrar y la directora no la puede atender en este momento” le dijo una de las auxiliares.

Fueron dos días más en los que recibía la misma respuesta hasta que en una cuarta oportunidad logró hablar con la directora Lucila Cabana, no la tendió en su oficina, apenas se acercó a la puerta y con una actitud de fastidio le dijo: dígame señorita, ya son varios días, ¿Qué quiere?”, Luciana nunca se imaginó que una persona que se encarga de este tipo de instituciones sería tan poco cortés. Terminó la conversación y no se pudo llegar a nada ya que la directora tenía la idea clara que no la dejaría pasar, “No podrá ingresar ya que ustedes no ayudan al asilo, yo por qué la tendría que ayudar en su trabajo” dijo la directora mientras se retiraba como si hubiera ganado una batalla, mientras Luciana resignada al máximo miró su reloj.

Ya eran las 18:00 horas y tenía que regresar a su casa, cuando vio a la anciana Justina Apaza acercarse lentamente a la puerta, “Déjenme salir, abran la reja por favor” exclamaba la anciana al ver que como siempre la reja estaba con candado y nadie vendría a ayudarla. Al ver el molesto de la anciana, Luciana le preguntó por qué no la dejaban salir, y se encontró con la respuesta que la enfrentaría a una verdad ignorada. “No quieren que hable con nadie porque me quejaría del maltrato que nos da la directora y auxiliares”, dijo resignada Justina.

Al escuchar esto Luciana, quiso obtener mayor información de esta acusación tan grave que estaba haciendo Justina y lo que le pudo decir fue que no les daban de comer, las querían tener dormidas todo el día y que la única que la trataba bien era una de las voluntarias que especialmente se había encariñado con ella. Luciana ya no podía dejar las cosas así, ya que ella había sido testigo además del maltrato de la directora.

No pudo esperar e hizo llamar inmediatamente a la directora, esta vez sí salió rápido y apenas se acerba la señora Lucila, Justina escapó; “señorita no insista, no va entrar”, le dijo segura a Luciana, quién con una voz muy fuerte le dijo: “está bien señora, igual yo ya tengo una foto suya y voy a hablar con los medios acerca del maltrato que usted comete contra las ancianas”, y se retiró lentamente mientras observaba la sorpresiva reacción de la directora.


Era un susto el que Luciana le quería dar a la directora y con su actitud pudo confirmar que era verdad lo que le había dicho Justina, se estaba cometiendo un maltrato y al hacer su pronto trabajo sabía que podría conseguir una verificación por parte de instituciones que defienden los derecho de los ancianos para que este maltrato no se siga dando y puedan pasar el tiempo que les quede de vida de una manera tranquila y con paz.


                                                             Lucila Cabana - Directora

                                         Justina Apaza (91) - Interna asilo San Vicente de Paul

                                                     Asilo San Vicente de Paul



AMIGO Y ENEMIGO

Espejo: El que nos hace ver nuestro reflejo hasta en los peores momentos
Un arma de doble filo entre aprender a conocernos y obsesionarnos con nuestro aspecto

Muchas veces podremos encontrarnos solos, vacíos, pero a diferencia nuestra, el espejo siempre tendrá alguien o algo a quién reflejar. Es lo que lo hace único, ya que por más de que lo tapemos o pongamos en un lugar escondido, podrá encontrar un espacio para mostrarte aquello que se encuentra en su frente. Las personas lo tomamos como algo en qué reafirmar nuestro aspecto y en el que confiamos mucho, pero ¿cuán demasiado confiamos en lo que nos muestra? La vanidad se ha visto pervertida y fácilmente puede llevarnos a la perdición.

¿Cuántos reflejos podrá reflejar en un espejo en un día? Es una pregunta muy difícil de preguntar pero lo cierto es que cada uno de ellos será diferente, cada cosa, cada persona, cada ambiente es único en su especie y eso lo sabe muy bien el espejo. Comienza el día y la aventura no tiene lugar a fracaso, ¿con qué se encontrará? ¿Verá una nueva versión de algo conocido? O ¿tendrá una nueva maravilla para descubrir? La maravilla natural se ve escondida porque muchas veces no se atreve a mostrarse porque quizás aún no conoce aquello único que posee y el espejo se ve muy triste al no lograr que se conozco, que aprecie esa belleza que posee.
Una cama, que quizás está muy alejada de ver el papel primordial que juega en ese mundo, de brindarle un gran confort a aquellos que reposan en ella; el espejo le mostrará la felicidad esa que logra en cada uno de sus dueños, al espejo le encanta mostrar la belleza de las cosas. Lo maravilloso del paisaje, un cálido día lleno de alegría se plasmó en la mañana y que exquisita felicidad para el espejo ver que sus rayos alcanzarán a cada uno para poder verlo a través de su reflejo, el espanto no está en sus planes pero es inevitable que algunos lo busquen.

Una bella mujer se acerca, es una figura muy repetitiva para el espejo, pero él no se cansa de verla, sabe que cada día puede descubrir algo diferente en ella. La mujer busca por donde no la hay, hasta que encuentra una pequeñísima imperfección en su rostro; cuán bella era pero ahora cuán descontenta y extraña se ve. No hay razón para ser infeliz con su reflejo pero al verse tanto ya dejó de ver su belleza, ahora busca lo desagradable, cosa que no le gusta al espeja ya que el solo busca resaltar lo bello; el día se transformó para el espejo el que ahora es culpado por reflejar esa pequeña imperfección.

La mujer amaba mucho al espejo, sabía que siempre estaría ahí para recordarle lo bella que es, pero el espejo no podía luchar contra la voluntad de la mujer que luego de haberse conocido tan bien por ser tan vanidosa y mirarse en cada momento, ahora tenía una obsesión. Ya no lo quería como amigo, ahora lo miraba como un enemigo, alguien que buscaba mostrarle su imperfección, pero no se daba cuenta de que la única culpable era ella.

Es espejo muy triste de perder una amiga sentía culpabilidad por su trabajo en este mundo, no sentía que hicieses ningún bien a los demás, pero tenía mucho interés por ahora conocerse a él mismo. Un arma de doble filo que tiene que ser utilizada para generarnos confianza y no para depender de ella, un algo que está para demostrarnos esa belleza que poseemos. Una imagen estática o una serie de movimiento que nos muestran un arte, ese arte que poseemos y que él quiere reflejar.


El espejo siempre estará ahí, cuando tengamos unas sinceras ganas de ver más allá de ese reflejo, cuando queremos aprender a conocernos a nosotros mismos. La belleza esta oculta pero el espejo no, forzar una imagen que nos hará sus enemigos solo podrá ser evitado por nosotros. Hay alguien capaz de mostrarnos esa diferencia que tenemos de los demás, así que no lo olvides y ve donde él, que quiere ser tu amigo. 




                                                   


LENGUAJE CORPORAL

La maravilla de encontrarse a uno mismo
El baile la mayor pasión y el mayor refugio de una joven

Todos tenemos una razón de ser, algo por lo que existimos y con lo que Dios nos trajo a este mundo para hacer cosas maravillosas y enseñarles a los demás. En cada uno está descubrir nuestro don y cuando lo encontramos debemos darle todo de nosotros, que maravilla desarrollarlo. Es lo que le pasó a Luciana, pudo descubrirlo, su amor por el baile cada día es más grande y al fin siente que es ella misma.

Desde que era muy pequeña pudo destacarse entre los demás como una buena bailarina, cada actuación era un momento ansiado por ella porque era algo que disfrutaba mucho. Poco a poco se fue dando cuenta del talento que tenía y quería aprender más, también quería que los demás la vieran brillar. Pronto al escuchar muchos halagos de la gente que la miraba quería ser mejor, necesitaba un nuevo espacio para practicar y ser la mejor.

Con la venta de una casa antigua que le pertenecía a la familia de su padre, trajeron muebles antiguos y entre ellos estaba un espejo muy grande que fue puesto en su sala. Pronto se volvería en su más leal compañero, aquel que la vería fallar y crecer también. Cada vez que se acercaba una nueva presentación en el colegio, Luciana volvía con muchas ganas a practicar frente a su espejo los nuevos pasos para perfeccionarlos.

Hasta que un día se presentó se mayor oportunidad, su tía abriría una academia de baile y ella podría asistir de manera gratuita. Fue muy emocionante participar de la academia pero lo maravilloso sería conocer a su profesor de baile que vio un gran talento en ella y la invitó a participar de un grupo profesional de baile que él manejaba. Luciana de inmediato acepto y desde el primer momento supo que por fin estaba en el lugar correcto.

Fueron los mejores meses de su vida, compartió esa gran pasión que tenía por el baile, ahí ya no tenía que hablar porque bastaba solo con su lenguaje corporal para saber todo lo que sentía. Su esencia se plasma en el baile, donde puede refugiar cada una de sus emociones y liberarse a la vez para salir un momento de esa realidad que la consume. Compartir con personas que entienden de tus pasiones es lo mejor de este mundo y solo espera bailar hasta los últimos momentos de su vida.

Lastimosamente ya que se acababan las vacaciones, Luciana tenía que regresar al colegio y sus papas querían que se dedique solo al estudio así que tuvo que dejar a su grupo. El momento más frustrante que vivió, el único que quisiera retroceder para cambiar, pero también sabe y es consciente de que por algo pasan las cosas. Desde ese momento tuvo que practicar sola y más a fondo en su espejo con la esperanza de algún día regresar a lo suyo y mostrar su talento.


Quizás para muchos sea un talento desperdiciado pero para ella no ya que ella no baila para ser la mejor, ella baila para ser ella misma. Nuestros talentos deben ser desarrollados y con tal que uno se siente feliz y liberado podremos sentirnos dichosos. Ella tiene mucho camino por recorrer y sabe que a donde vaya el baile la acompañará y la hará levantarse de cualquier situación que enfrente.

                                      Luciana en su primera presentación en un quinceañero

                                             Presentación de su drill en el estadio Melgar

                                                Flashmob en Parque Lambramani



“HASTA PUEDO MORIR AHÍ”

Señora asustada por accidente ocurrido ante sus propios ojos
Las calles están llenas de infracciones que se pueden ocasionar tragedias

Las calles a veces pueden mostrarnos escenas que sólo pensábamos ver en películas, nunca podremos saber que de nuevo veremos en la calle al salir de nuestro hogar. La señora Vilma Villa todas las tardes sale por su barrio para realizar alguna compra o dialogar con algún vecino. No imaginó tener que presenciar un lastimoso incidente ocurrido en la esquina de su casa.

Desde hace mucho los vecinos la calle Melgar se quejan por el uso de las veredas como estacionamiento, las que cuentan con señalizaciones amarrillas para prohibir precisamente que se estacionen. Vilma siempre había ignorado que los carros se estacionen ahí pero esta tarde al ver de su ventana un par de vehículos estacionados sintió mucha molestia. Mientras observaba la calle escuchó la voz de su hija Miranda que la llamaba para pedirle que por favor vaya a la tienda, cosa que le gustaba mucho hacer.

Eran las 19 horas del domingo 29 de mayo cuando la señora Vilma salió de su casa para dirigirse a la tienda de abarrotes más cercana en busca de víveres para su hogar. Como siempre se persignó y encomendó a Dios antes de salir, las veredas tenían poca gente circulando, las pistas retumbaban de carros circulando en diferentes direcciones, un farol daba sus últimos parpadeos, un anciano se acercaba con su perro.

La señora Vilma se cruzó con el señor y en señal de educación le hizo una reverencia con la cabeza, el señor sonrío. Mientras Vilma bajaba en dirección a la tienda, ya a medio camino, sintió un fuerte impacto proveniente de la esquina de Melgar, la dirección a la que iba el anciano; volteó rápidamente y pudo ver el penoso suceso. El anciano se encontraba tirado en medio de la pista, su perro parado al costado y dos carros destrozados.

Un conductor que iba a voltear por la esquina donde se encontraba cruzando el anciano, por la velocidad que empleaba no se dio cuenta de que un vehículo se encontraba estacionado en la calle Melgar al borde de la esquina y este le impidió voltear, ocasionando el choque y un posterior impulso que lo llevaría a empujar al anciano con su perro. Fue una escena devastadora que trajo a la rápida llegada de las autoridades.

Vilma no sabía el nombre ni los datos del anciano pero sabía que debía vivir por la zona ya que antes lo había visto. Un oficial se le acercó y le preguntó si sabía cómo había ocurrido el accidente y ella le dijo que definitivamente era por culpa del carro que estaba estacionado en un lugar prohibido. Las autoridades buscaron rápidamente al dueño del carro mientras levantaban al anciano que afortunadamente no tenía daños graves, pero estaba adolorido.


La policía encontró al dueño del vehículo estacionado que era nada menos que un oficial de la DIVINCRI que había deja su auto “solo por un momento”. Cómo era un oficial, los otros policías no le hicieron nada y se retiraron de la zona dejando al anciano regresarse solo a su casa. No sufrió graves lesiones pero trajo la preocupación de todos los vecinos y especialmente de Vilma que ahora temé a esta descuidada esquina.

                                                               Esquina del accidente


                                              Calle Melgar llena de vehículos estacionados


                                         Día del accidente en la calle Melgar



NUEVOS DUEÑOS

Rockeros ebrios asustan las calles del cercado
El grupo de adultos se apoderó de la calle Bartolomé Herrera

El lugar donde uno reside debe ser el ambiente más cómodo y seguro para cada uno, pero el hecho de que no sea así puede convertirse en un tormento para nosotros. El día a día de los vecinos de la urbanización Buen Retiro se ha vuelto angustiante ya que no saben que nueva incomodidad tendrán que soportar al pasar por la esquina de la calle Bartolomé Herrera. Un grupo de adultos que visten ropa oscura se han adueñado de la zona y no dejan que la gente circule en paz.

Cada día, desde muy temprano, el oficial Néstor Zanabria se levanta muy temprano para cumplir con su labor de resguardar la tranquilidad de su zona por el cercado. El día 04 de junio parecía ser un día tranquilo, no había ocurrido mayor inconveniente en toda la mañana y tarde. Se aceraba la noche y Néstor sabía tendría que hacer guardia y sólo esperaba poder realizar su trabajo de la mejor manera.

Eran las 21 horas cuando el oficial Néstor se encontraba haciendo guardia por las calles de la Urbanización Buen Retiro, pero de pronto vio a dos jovencitas muy asustadas acercándose y ellas inmediatamente le dijeron que por la esquina de la calle Bartolome Herrera con el pasaje Santa Rosa habían unos rockeros tomando y estaban causando incomodidad a todas las personas que pasaban por ahí.

El oficial fue muy rápido a ver lo que pasaba y al acercarse, los rockeros le dijeron que no moleste y que ellos siempre tomaban ahí. El oficial tuvo un poco de miedo al ver que se encontraban en estado etílico y que se mostraban agresivos así que llamo refuerzos y esperó a su llegada. Mientras esperaba la llegada de sus compañeros, empezó a observar el comportamiento de los rockeros, eran muy vulgares y molestosos con las mujeres sobretodo, quiso entrar en acción pero justo llegaron sus compañeros.

Entre todos fueron a retirar a los rockeros de la vía pública, pero estos se resistieron a las autoridades y siguieron exclamando “Nosotros siempre tomamos aquí, no nos molesten”, éstos cinco adultos ebrios resultaron ser vendedores de las tiendas góticas del mercado Siglo XX, fueron reconocidos por uno de los oficiales, así que al tener ese sustento, los oficiales amenazaron con cerrar sus puestos de ventas.

Los rockeros sintieron miedo en ese momento y por fin hicieron caso a las autoridades. Aunque con mucho desgano se empezaron a retirar lentamente, la gente que se encontraba alrededor se acercó a los policías y les dijo que seguro al día siguiente volverían a adueñarse de esa esquina. Los demás oficiales sintieron mucha resignación por este hecho y no sabían cómo podrían solucionarlo ya que esto no se puede prever.

Con muy pocas esperanzas los oficiales le dijeron a Néstor que el esta vez se tiene que tomar su trabajo en serio y acabar con este problema. Saben que no lo podría hacer sola así que cada vez que los veo debe ir con una fuere decisión para que el grupo de rockeros lo respeten y sepan que esta zona ya no es la adecuada para ellos. Néstor ahora tiene una gran responsabilidad y sabe que tendrá que cumplirla con mucho esfuerzo.


Amigos rockeros que liban en la esquina del psj. Santa Rosa



                                             Esquina desastrosa e incómoda para los vecinos


            Suciedad ocasionada por los adultos que liban 
Black Heart